- Sustitución de controladores de terceros por el estándar universal IPP y eSCL.
- Mejora drástica en la seguridad y compatibilidad, especialmente en dispositivos ARM.
- Implementación obligatoria por defecto en instalaciones compatibles desde julio de 2026.
- Introducción del Modo de Impresión Protegida para entornos de máxima seguridad.
Si alguna vez has sentido que configurar una impresora en Windows es como intentar descifrar un código secreto, no estás solo. Durante décadas, nos hemos peleado con errores de compatibilidad y software caprichoso que parecía diseñado para hacernos perder la paciencia. Para ponerle remedio a este drama, Microsoft ha decidido cambiar las reglas del juego lanzando una propuesta que promete limpiar a fondo el proceso de impresión.
Hablamos de Windows Ready Print, una plataforma moderna que busca jubilar definitivamente esos controladores de terceros que tanto ruido daban. Básicamente, la idea es que conectar un periférico sea algo inmediato, sin tener que navegar por webs obsoletas de fabricantes o esperar a que Windows Update decida que el driver es correcto. Es un paso adelante hacia un ecosistema donde el hardware simplemente funcione al enchufarlo.
¿Qué es exactamente Windows Ready Print?
En términos sencillos, es el método preferente de Microsoft para que el sistema operativo se comunique con las impresoras. En lugar de depender de un software específico creado por la marca de la impresora, utiliza estándares abiertos como el Protocolo de Impresión por Internet (IPP), el escaneo eSCL y la Impresión Universal. Esto significa que ya no hace falta instalar esos módulos de software que suelen dar guerra.
Este sistema está diseñado para ir de la mano con los dispositivos certificados por la alianza Mopria, un grupo de fabricantes y desarrolladores que se han puesto de acuerdo para que el IPP y el eSCL sean la norma. Gracias a esto, la experiencia de usuario se vuelve mucho más fluida y, sobre todo, está blindada contra fallos arquitectónicos, funcionando sin problemas incluso en equipos con procesadores ARM.
Ventajas frente al sistema de impresión heredado
Para entender por qué esto es un cambio tan gordo, hay que recordar cómo funcionábamos antes. Los controladores tradicionales eran como traductores que le decían al PC cómo enviar la información a la máquina. El problema es que hay miles de modelos y marcas, lo que genera un caos de seguridad imposible de monitorizar por completo.
- Seguridad reforzada: Al eliminar la dependencia de drivers externos, se cierran puertas a posibles vulnerabilidades.
- Compatibilidad total: Al ser un estándar, no importa si usas un PC convencional o uno con arquitectura ARM; la impresión funcionará siempre.
- Fiabilidad constante: Se acaban esos sustos donde, tras una actualización de Windows, la impresora dejaba de responder porque el driver se había roto.
Además, para quienes necesitan un toque extra de personalización, Windows Ready Print se apoya en las Aplicaciones de Soporte de Impresión (PSA). Estas herramientas permiten ajustar la experiencia de usuario en Windows 10 y 11 sin comprometer la estabilidad del núcleo del sistema.
El Modo de Impresión Protegida y la hoja de ruta
Si buscas llevar la seguridad al límite, Microsoft ha creado el Modo de Impresión Protegida. Al activar esta opción, el ordenador se vuelve extremadamente exigente y solo permite imprimir mediante Windows Ready Print. Esto crea un entorno blindado que bloquea cualquier software de terceros, eliminando conflictos entre programas y evitando inestabilidades.
Eso sí, hay que tener en cuenta que si tienes una impresora muy antigua que no soporta estos protocolos modernos, no podrás instalarla si este modo está activo. Para gestionar todo esto, los usuarios pueden ir a la ruta de Bluetooth y dispositivos en la configuración de Windows 11 y decidir si prefieren el método estándar de Microsoft o el tradicional de los fabricantes (OEM). En algunos casos, para conectar equipos sin cables, puede ser útil conocer cómo funciona el wi-fi directo para agilizar la comunicación.
La fecha clave que todos debemos anotar es julio de 2026. A partir de ese momento, cualquier impresora compatible que instales en Windows 11 usará Windows Ready Print por defecto. Los administradores de IT también podrán controlar este comportamiento mediante el Editor de Directivas de Grupo, navegando hasta las plantillas administrativas de impresoras para forzar o desactivar este ranking de controladores.
La transición hacia este modelo elimina la fragmentación del ecosistema y nos libra de la pesadilla de mantener drivers actualizados manualmente. Al centralizar la comunicación a través de estándares universales y la nube con Universal Print, Microsoft logra que el hardware sea transparente y que el usuario se olvide de la parte técnica para centrarse solo en imprimir sus documentos.

